martes, 17 de abril de 2012

Una llamada... a la sensatez

He estado tentada estos días en dar rienda suelta a mi lengua viperina (como veis me he contenido) sobre ‘los acontecimientos acaecidos’  a esta nuestra Monarquía (así rimbombantemente). Sin comentarios. Todo lo que pueda decir se queda corto. Pero mira por dónde me han enviado un enlace del blog de Iñaki Gabilondo que os recomiendo: Una llamada a la sensatez. Ha puesto palabras certeras y serenas a lo que creo sentimos todos. Mejor expresado imposible.

Yo que ahora  soy reciente apolítica confesa, una pre-náufraga laboral, con una economía casera incierta más allá del mes que viene y  sin islas (fiscales) donde refugiarme… Me parece más que oportuno hacer una llamada a la sensatez de todos y para todos!!

Y que conste que me está costando callarme lo que 'se' me viene a la mente!!!!

lunes, 9 de abril de 2012

Torrijas y penitencia


Torrijopenitencia. Es el nuevo término, que resume más o menos mi Semana Santa. No me he ido de Madrid, ni física ni mentalmente (aquí incluyo las experiencias extra corpóreas). De ahí la parte de penitencia y lo que derivó en el consuelo ‘torrijil’ con maridaje de vinitos que a su vez derivó en coger el kilo que tanto esfuerzo me había costado perder (durante ‘sólo’ un mes) y ponerme la tarde del domingo de Resurrección como la niña del exorcista y sin cura a mano. Bueno, cada uno se toma la Semana Santa como puede.

Pues eso, que me he puesto tibia de torrijas y ahora hago penitencia en mis propias carnes (eso sí, paso de flagelarme que ya tengo yo bastante). Pero es que algo acorde con la fecha tenía que hacer, porque este año ni procesión, ni pelis tipo Las sandalias del pescador… Ni ná de ná.

Si soy sincera, he descansado. Al menos el cuerpo que se zampó las torrijas sí que ha descansado. La mente ha ido un poco a su bola, como siempre, mi cabecita ha hecho su viacrucis particular:

1ª estación: Yo sentenciada a una y mil penurias
2ª estación: Yo cargando con la marrones de la vida (mi cruz particular)
3ª estación:  Yo que caigo rendida ante las torrijas por el peso de los marrones (cruces varias)
4ª estación: Encuentro con el remordimiento torrijil
5ª estación: Marido que ayuda con mis marrones y con las torrijas
6ª estación: Enjuago mi boca en vino (s)
7º estación: Caigo de nuevo (gastronómicamente hablando)
8ª estación: Consuelo a mis amigos porque hacen lo mismo que yo
9ª estación: Torrija al canto
10ª estación: Me despojo de mis vestiduras (básicamente porque ya no quepo)…

Y así hasta la 15ª estación que es la Resurrección a la que aún no he llegado!!!

(Por favor que ninguna persona se sienta ofendida por las metáforas. Son sólo eso)

martes, 27 de marzo de 2012

Invisible

La mujer invisible
“Hacía ya tiempo que Laura había empezado a hacerse invisible. Tenía esa edad en la que dicen que las mujeres se sienten más serenas y a gusto consigo mismas… Esa edad en el que la piel cede poco a poco ante la gravedad y tiene otra textura. Esa edad en la que ya los hombres no se giran tanto a mirarlas por la calle. Cada vez había menos espejos en su casa: uno en el baño, otro en la entrada. No porque no quisiera verse, es que ya no lo necesitaba tanto. A los cuarenta, Laura sabía que ya no era la de antes. Y no sólo lo había aceptado sino que había contribuido a ello inconscientemente, claro, seguro que como mecanismo de defensa: Laura se volvió invisible.


No sabía muy bien cómo había empezado todo el proceso, en parte se había visto obligada a olvidarse de ella misma…  No fue difícil. Los acontecimientos se encadenaban unos a otros. No había tiempo casi para pensar, ni tiempo para recordar, ni tiempo que perder…”


Así empieza un relato que a mí me gusta mucho y con el que últimamente me siento muy identificada. Me estoy volviendo invisible. Y cuando descubro a alguien mirándome me sorprende y me ruborizo ¿Tengo la autoestima por los suelos? Seguro, algo hay de eso. Hay veces que me miro en el espejo sin verme, tengo la cabeza en mil cosas y para una vez que me tengo justo enfrente no desperdicio el tiempo contemplándome. He perdido las artes de la seducción, me cansan enormemente. No estoy preocupada (es lo bueno de los años) sé que es una etapa que da paso a otra que exploro y exploro en busca de respuestas. Eso es lo que hago delante del espejo. Igual debería detenerme a contemplar mi reflejo: las nuevas arrugas, las canas; detenerme a contar los lunares; tocar esta nueva piel; oler este cuerpo diferente. Hace años que no me miro el trasero y desde ese momento convivimos en paz: yo le ignoro y él campa a sus anchas. No me he vuelto una dejada ni nada por el estilo, simplemente no es el momento. No quiero obsesionarme por mí (más de lo que estoy jajaja), estoy en una etapa de ignorarme (un poquito) antes de llegar a aceptarme completamente.

Para terminar este post de forma positiva, diré como lo hacen las revistas femeninas que: bebo dos litros de agua al día, duermo un mínimo de 7 horas, hago ejercicio de forma regular y cuido mi alimentación.


viernes, 16 de marzo de 2012

La dulce espera

Cuando era pequeña no entendía esta frase: La duce espera. La traducía como ‘lo dulce es la pera’, ‘la Dulce (una mujer rotunda) espera’… Pero no lo asociaba al embarazo y ahora tampoco. Sí es cierto que hay mujeres embarazadas que tienen una ‘dulce espera’ pero no todas, en absoluto.
Y, ¿cómo podríamos llamar a las madres que esperan un hijo en adopción? ‘ Sin dulce: espera y desespera’, porque esa es la realidad de las madres adoptantes: la desesperación, la incertidumbre al cuadrado, la soledad… Lo único dulce que tienen son sus sueños. Sueños de mujeres valientes o inconscientes, quién sabe, que darían la vida por el hijo de otra mujer que desearía no estar ni esperando ni desesperando.
Así es la vida.


lunes, 5 de marzo de 2012

Electroduendes

No sé qué pasa que cuando llevo una época ‘algo alterada’ se empiezan a estropear los electrodomésticos de mi entorno y solemos terminar además con alguna tubería rota y mucha agua de por medio. No me lo he hecho mirar nunca, la verdad. Debe ser como una ‘perturbación de la fuerza’ o que ‘el lado oscuro’ (el mío) tiene una potencia energética que flipas. Eso o tengo unos electroduendes cabroncetes instalados en mi casa. Los fenómenos van desde unas bombillas que se funden (estando yo al lado) o cosas ya más complicadas como la siguiente:

Jueves 02,30 horas de la mañana. Una semana de mierda (como viene siendo costumbre, pero no más mierda que ninguna). Dormidos profundamente, marido, perra y yo. Ruido de estar lloviendo a mares. Me despierto. Voy a cerrar la ventana de la despensa. Abro la puerta y una catarata de agua se me viene encima (catarata, catarata no, pero como si estuviese dentro de la ducha sí). Se inunda la entrada, se inunda la cocina, me inundo yo. Llamo (grito) a mi marido (sigue increíblemente dormido). Marido que viene ágil cual gacela. Marido que resbala y cae al suelo empapado. Le veo romperse la crisma (por lo menos). Grito como una plañidera. Marido más molesto por mí que por el agua o por la caída. Decido ponerme las gafas. Se ha roto la caldera. Toallas y cubos al canto por toda la casa. La perra asoma el hocico, se vuelve a su cesto a dormir (¿intrépida verdad?) Marido descalzo y empapao. Yo empapada pero con zapatillas. 05,00 horas: agua cortada, despensa vacía, el seguro no cubre nada, marido vuelve a la cama, yo intento secarme mientras se me van los temblores.

Mi marido mojado y todo es mucho más optimista que yo y me consuela: ‘cariño, es una suerte que haya pasado estando nosotros en casa, siempre podría haber sido peor’. Hombre yo lo de la suerte, no  lo termino de ver, pero sí es cierto que podía haber sido peor. Y mucho...





lunes, 20 de febrero de 2012

De brackets y deseos

La de la foto no soy yo
Cuando era pequeña me parecía súper pijo y lo más llevar aparato de dientes (ya apuntaba maneras por aquel entonces, por lo rarita). Llegó a tal punto mi fijación que me ponía papel albal a modo de funda en los cuatro dientes delanteros (lo sé, sin comentarios). Algo así como una enana rumana pelín desequilibrada. Estaba tan mona (y tan rara) yo con el súper aparato puesto jugando a las muñecas, pintando y haciendo el gamba por mi casa… Llevaba durante tanto tiempo el papel albal puesto que había veces que tenía hasta heriditas ¡¡¡Qué tiempos tan felices aquellos!!

Diré en mi favor que en aquella época los niños no teníamos mucho con que divertirnos y la imaginación era fundamental para pasar el rato (la mía se desbordó, está claro). Mi imaginación fluía libremente para hacer casitas debajo de la cama, del sofá o dentro del armario; vestidos de muñecas con tapetes de ganchillo y para vestidos de noche: ¡los pañuelos de seda de mamá!!;  estilismos varios y cortes de pelo al pobre perro  (en mi infancia todos los perros del edificio curiosamente iban trasquilaos, no digo más); que se acababa el papel pues a ilustrar libros o la cara de mi vecinita (frita la tenía con tanta ‘mala idea’, aún me lo recuerda)... Y así mil.

La verdad que lo del aparato de dientes me tenía fascinada y me quedaba embobada mirando fijamente  a cualquier compañera que lo llevaba puesto y ya si se comían un bocata de chori de Pamplona con los brakets era lo más de lo más. Deseaba tanto llevar uno… ¡Qué mira por dónde ahora casi con cuarenta años me lo tengo que poner!!! Cómo es la vida. Manda narices, ahora que ya lo tenía superado!! Si ya lo decía mi abuela: Cuidado con lo deseas que se puede hacer realidad.

lunes, 13 de febrero de 2012

Absurdeces varias

El otro día en una comida con amigas, después de contarnos nuestras penas, llegamos al momento ‘Elena Francis’ que nos encanta a todas. Esos momentos donde comentamos nuestros nuevos descubrimientos, superficiales sin duda, pero que nos elevan las endorfinas durante al menos un par de minutos.

Entre risas y consejos, llegamos al punto cumbre donde todas confiesan su último hallazgo y cuál es mi sorpresa que es: el champú de Biotina (champú para caballos) de Deliplus (taaachán). Y yo agudizo la mirada fijándome en sus cabelleras y algo sí que se nota: tienen todas el pelo como ‘Mi pequeño Pony’!!!! Jajaja, qué ataque de risa me dio. No me lo perdonaron y estuvieron machacando con el tema tanto que en cuanto terminamos la comida, llamé a mi ‘churri’ y para Mercadona que nos fuimos. No veía más allá que el champú (y caballos por carritos de la compra). Como no podía ser de otra manera, estaba agotado. De hecho es que se agota cada día. Y yo me sentí absurda: en un barrio que no era el mío (como a 10 kms), con mi ‘Pepe’ con cara de ¿estamos locos o qué?, y con la imperiosa necesidad de comprarme un champú para caballos…

El sábado fui al cine a ver Katmandú, cuando salí del cine, me sentí la mujer más superficial del mundo por lo del champú del día anterior (ni tanto ni tan calvo, debería haber pensado y nunca más apropiado) Hoy ya se me ha pasado la culpabilidad y lo he relativizado todo. Se lo he encargado a una amiga que vive enfrente de Mercadona :) Lo pienso rentabilizar a tope y lavar a la perra con él, o echarle unas gotitas en el agua para las plantas, puedo utilizarlo hasta para fregar el suelo a ver si me crece césped (que aunque sea artificial a mi me vale) y como se descuide mi Sr. esposo ahí no andaremos que no lo lave a él enterito, que ya se sabe que el hombre y el oso…

En fin, tal y como está el patio, un poco de superficialidad equina no viene mal.




sábado, 28 de enero de 2012

Palabras

*bitnavegante
¿Dónde van las palabras que se agolpan con fuerza en los labios  y nunca se pronuncian? ¿Qué ocurre con aquellas que guardamos sólo para nosotros? ¿Dónde se curan las palabras magulladas? ¿Y qué hay de aquellas palabras inútiles, tullidas, palabras sin eco? ¿Dónde se entierran aquellas  que conformaron una promesa que nunca llegó a serlo? ¿Y qué fue de otras que quedaron en muchos silencios?
Hay palabras escritas en la arena que un vaivén perezoso de agua salada las va diluyendo. Palabras bellas de bocas amadas que nunca se han dicho. Palabras que te arañan y devoran el corazón. Hay otras que se quedan como cicatrices y con el mal tiempo se abren y sangran como la primera vez. Palabras memorables que se convierten en dulces recuerdos. Hay palabras en forma de disculpa que con los años uno aprende y asume que jamás serán pronunciadas. Palabras que te cambian la vida y otras que sólo perduran un momento. Palabras no dichas que te retumban dentro por la ausencia... Palabras en gritos, malsonantes, necias, inoportunas. Palabras en susurros, de amor, de chismes, de cuentos.  Palabras como dardos envenenados. Palabras obscenas que encienden chispas de pasiones más obscenas y oscuras. Las hay incendiarias y las hay tan provocadoras que instan a otras tantas. Palabras pensadas como únicas y sin embargo mil veces dichas. Algunas, incluso, se venden al peso. Palabras cómplices, amables, sabias, asombrosas. Algunas son pronunciadas por bocas temblorosas y otras acompañadas de lágrimas. Palabras que te hunden tanto que te asoman al infierno. Palabras que se agradecen en el alma y que no hace falta decirlas porque se intuyen en un gesto.
Hay ya muchas palabras que ni espero ni me creo. Pero las mejores palabras están por llegar...  Palabras que ansío como ningunas otras, de una boquita párvula que me acaricien mis 'entrañas maternales' y aún estando tan lejos en el tiempo hay días como hoy que me llega su eco.

jueves, 26 de enero de 2012

Pues estamos buenos...

Siempre he confiado en la ‘generosidad’ de los extraños (al menos eso me digo a mi misma). En lo que no creo es el la supuesta ‘profesionalidad’ de muchos especialistas, y uno de los gremios en los que menos confío es en el de los médicos (el sector ñampas: albañiles, fontaneros, electricistas… se merecen un post sólo para ellos)

* paperblog
Crónica del desastre:

-          Desde mi operación de piñata, http://queridacandela.blogspot.com/2011/03/yo-tenia.html paso revisiones con el dentista cada seis meses. No tengo ninguno fijo. Soy la paciente de la boca errante. En la revisión de verano todo bien: un empaste y una limpieza. La semana pasada, fruto de mi peregrinaje, me fui a otro ‘profesional’ con la esperanza de que fuera el definitivo. Después de una hora de revisión, el ‘estado fatal’ de mi boca ascendía a casi 2.000€ entre curetajes, microcirugías, cambios de empastes y demás. Llegué a casa hiperventilando desconsolada por la pasta y por los meses que me esperaban. Es el fin – pensé- a este paso en diez año estoy con dentadura postiza. Ayer me di de alta en la póliza dental de mi churri (no sé por qué no se me había ocurrido antes con lo lista que soy yo para otras cosas…) Veredicto del dentista del seguro: limpieza bucal y revisión en 6 meses. ¿Y ya? Pues sí y ya. Casi le doy un beso en los morros. Además era muy majete, que se agradece cuando un extraño tiene metidas sus zarpas en tu boca. Me han dado ganas de llamar al de los 2.000 y decirle cuatro cosas. Aún no lo tengo descartado…

-          Desde hace un par de años sufro de dolores de cabeza, y cuando digo cabeza es de la  cabeza entera, me duele hasta la mandíbula y por qué no decirlo hasta los dientes. El caso, hasta donde mi limitada inteligencia llega, entiendo que todo esto está producido por tensiones varias y estreses particulares, algo que le pasa a mucha gente… Decidí ir al neurólogo por descartar males mayores: por ejemplo, algún tumor que me esté devorando el cerebro. Pruebas realizadas y tumores descartados, el neurólogo me extiende la receta: tómate estas pastillas durante un mes y vuelves a consulta. Ilusa de mí cojo la receta y leo algo así como Deprelio y comento graciosa: uy si esto suena a antidepresivos. A lo que él responde tajante: te los tomas un mes y vuelves. ¿Antidepresivos? Pero si el menor de los efectos secundarios que tiene es que me pueden agudizar los dolores de cabeza!!!Entonces, ¿qué?, ¿qué me puede doler la cabeza pero al menos estaré feliz? Pero si no le he contado ni mi vida ni mis penas (ni se ha leído este blog…) además que iba yo monísima a la consulta. No me tenía que haber fiado de un neurólogo que tiene tics nerviosos… Como soy de naturaleza preocupada (eso sí) pues ya tenía yo un 'come come' con esto de la depresión, a ver si iba a ser verdad, que yo un poco Mariangustias sí que soy. Reconsultado con mi médico de cabecera, me confirmó el ‘cuestionable’ tratamiento indicado por este gran profesional y los grandes efectos secundarios… Conclusión: que se las tome él (vía rectal si es posible) a ver si le convierten en mejor médico, más agradable o al menos le quitan el tic.

Manda huevos!!

miércoles, 18 de enero de 2012

La puerta...

Tengo una extraña fijación con las puertas. Soy muy crítica con ellas. Ante mis ojos una casa o espacio pierde puntos (hasta desaparecer) sino me gusta su puerta. Me lo haré mirar porque seguro que se trata de algún trauma infantil… El caso es que no las discrimino porque sí, tengo mis criterios: me gustan, me espantan o en cuanto puedas debes cambiarlas!!!

Está reflexión no es fruto del aburrimiento, es que sinceramente creo que se menosprecia la ‘importancia de una puerta’. El otro día (hacía un frío del carajo), sin ir más lejos, mi flamante esposo y una servidora estábamos en una ‘tasca/bar’ tomando unas tapas de pie casualmente al lado de la puerta. Deliberábamos sobre cuál sería una buena prueba a la hora de contratar a alguien… (llevo unas semanitas finas con temas laborales). El local se empezó a animar y a entrar gente. El resultado fue el siguiente: el 99% de los que entraron de hasta 35 años, ni se preocuparon ni se ocuparon de  cerrar la puerta ni al entrar ni al salir (que por cierto necesitaba de ayuda para cumplir con su función). El 95% de las personas de a partir de 35/40 años sí se ‘preocuparon’ de la puerta. El 100% de los vendedores que entraron en concreto (1 negro, 1 chino y 1 indio –y que suene a chiste ni a ningún tipo de menosprecio-) comprobaron concienzudamente que la puerta estaba cerrada. Entre vino y vino lo vi claro: a los próximos candidatos que tenga que entrevistar no la hago sin varias puertas presentes. Que cada uno saque sus propias conclusiones…

Lo que sí es cierto es que en la vida hay veces  que hay que cerrar puertas para que otras se abran. Hay puertas que jamás se deberían cerrar a nadie y puertas que nunca deberían abrirse. Hay puertas sólo de entrada y puertas sólo para emergencias. Hay otras que necesitan de ayuda constante para estar abiertas. Hay puertas que te dan en las narices. Hay puertas con pomos muy altos para que no puedan ser abiertas por aquellos que no llegan. Hay puertas y puertas…




sábado, 31 de diciembre de 2011

El año del Dragón

Termina 2011. Sin comentarios. De sobra sabemos todos cómo nos ha ido. 2012 según el calendario chino es El año del Dragón. Me gustan los dragones.

Termino el año dando 'gracias a la vida' por mil cosas. Las cosas que no me gustan y que no puedo cambiar para 2012 las guardaré en un cajón.

Termino el año pensando como dicen algunos que 'esto no es una crisis, es una estafa' de la que nos han hecho partícipes unos pocos y que pagaremos los de siempre... Pero esto ya lo sabemos.

Termino el año con un deseo enorme que me da 'bocaítos' en el corazón, con unas ganas inmensas y contenidas (yo me entiendo). Son tan grandes que todo lo demás queda en un segundo plano.

Brindemos porque la lluvia borre las huellas de todo aquello que nos haya hecho daño. Brindemos porque un viento del norte traiga oxígeno a nuestra vida.  Brindemos por los sueños, por las esperanzas, por todo lo que nos importa... Brindemos porque todo fluya.

Buen Año del Dragón a todos

jueves, 22 de diciembre de 2011

Perdona bonita

Por aquí no paso. Y mira que a mí esta chica (Lucía Etxebarría) en sus comienzos me caía hasta bien. Eso que decía de que a los hombres les daba igual lo cuidado del pelo que lo que importaba era lo largo y que ella se lo lavaba con un champú de todo a cien, pues me hacía gracia. Me parecía original y auténtica. Claro, que el tiempo a algunos nos mejora (jaja) y a otros...

Lucía Etxebarría está en el ojo del huracán, una vez más, por haber soltado en las redes sociales semejante ¿memez, imprudencia, sobradez?: "Dado que se han descargado más copias ilegales de mi novela (la que acaba de publicar y que esperemos n genere de nuevo rumores de plagio) que copias han sido compradas, anuncio oficialmente que no voy a volver a publicar libros en una temporada larga" ¿? Pero hija eres la única que no te has dado cuenta de que el país está en crisis o qué!!! ¿O es que es tan buena escritora que sus textos están por encima de todo? Piratería la tuya, vaya cara más dura.

Algo más que rumores de plagio de tres de sus novelas, de la última Ya no sufro por amor que al final no hubo juicio porque según se rumorea llegó a un acuerdo con 'el plagiado'. Y es que el texto era bastante igual, tanto que parecía que no hubiese cambiado ni una coma. Lucía defiende a 'capa y espada' el derecho a la 'intertextualidad' que debe ser algo así, como: ¡Qué bien me viene este texto para mi libro! (Igual nadie se entera...)

¿Ingenua o provocadora? ¿O quizá querida Lucía rematadamente tonta (dicho con cariño)? Ojo que no estoy de acuerdo con todas las barbaridades que le han dedicado en Facebook o en Twitter. Que se retire durante un tiempo o no es una decisión personal, pero ¡coño! no digas que es por la piratería, porque a ver, ¿cuántísimos libros se han descargado??? La crisis, querida Lucía, nos afecta a todos. Pero no termina aquí todo qué va, abrumada por el populacho comenta: "Si quisiera publicidad, me acostaba con un famoso". Eso es Lucía con dos narices!! (Claro que ya puestos mejor una portada en Interviú)

Creo que el invierno además del virus de la gripe, ha traído otros más graves y menos efímeros. Habrá que tomarle la temperatura a unos cuantos porque se les ha subido, sin duda, a la cabeza. Y esto tiene pinta ya de ser una pandemia.

jueves, 15 de diciembre de 2011

¿El corazón? Bien, gracias

Sonará a tópico si digo que no me gusta la Navidad. Se me tensan hasta las pestañas. Tengo mis motivos, ojo. Pero este año las miro con especial ilusión, será por la nueva etapa que  acaba de empezar: llena de vida, de proyectos, de ganas y también de algunos (muchos) miedos.



Me he sorprendido a mi misma como diría la canción de Marisol “con el corazón contento, lleno de alegría” (y con algún arañazo que también hay que decirlo). Pero como soy perra vieja se lamerme muy bien las heridas y este año ‘me las he rechupeteado bien de bien’. Estoy casi como nueva. Con lo cual a pesar de los pesares tengo fuerza por lo menos para los próximos meses.


He vuelto a emocionarme con la Navidad. No sé si es que las hormonas están haciendo de las suyas o es que me he vuelto del todo idiota (con todos mi respetos para los que son idiotas desde hace tiempo).  Lloro con el anuncio de la Lotería. Me embobo cada día con el olor a castañas y los adornos navideños por las calles. Me he vuelto a fijar en los ojos sorprendidos de los niños en estas fechas. Me he puesto un perfume que me recuerda al turrón para desgracia de mis compañeros… Y las penas las he guardado (por el momento) en un cajón.




 
¡Feliz Navidad!!!




miércoles, 7 de diciembre de 2011

Cosas de princesas!!!

El sábado le pregunté a mi sobri que quería por su cumple (le caen ya 6), todos los adultos se apresuraron a elegir por ella que si ropa, que si un juego de no sé qué, que si cuentos… Y ella ponía carita de poco convencida, torciendo los morritos y pestañeando muy deprisa. Cuando por fin callaron todos, la volví a preguntar y ésta fue nuestra conversación:


Sobrina nerviosa: ¡¡¡Ya sabesss tíiiia cosas de princeeesas!!!

Tía con cara de risa– Pero… ¿Por ejemplo qué? (yo perdida entre las princesses de Walt Disney y el HOLA)

Sobrina alzando los brazos al cielo: ¡Pues cosas de princesas!! Pues un bolso, unos tacones, joyas, un coche, una diadema con piedras, las pinturas para la cara… ¡Las cosas de las princesas tía!!  (Que pare con la lista que ahora es cuando me pide Botox o una rinoplastia)

Tía con cara de preocupada- Ya, ya ¿Y esas son las cosas de las princesas no?

Sobrina que mira perdonándome la vida- ¡¡¡Síiiiiiiiiiiiiii, porque mamá y tú os pediríais: una cafetera, o un micro, o una bufanda con gorrito, o cosas más de mamas o de tías!!! Pero unos tacones estarían bien porque así los puedo poner debajo del árbol de Navidad para cuando vengan los Reyes Magos (¿Manolo Blahnik o con unos Leticios vamos bien?)

Tía apunto de picarse con su sobrina de 6 años, pone punto y final a la conversación, para empezar a devanarse los sesos con ‘las cosas de las princesas’ (me pilla un poco lejos de edad de cuando yo era igualita que ella y del momento princesa, pues también)

Y después de horas de patearme centros comerciales y de terminar casi hiperventilando por las esquinas, me acuerdo de cuando mi pequeña ‘súper trendy y cool’ sobrinita, a la que adoro, con apenas un año hacía puzzles y a todos los tenía maravillados y a mí me preocupaba tanto… ¡¡¡Este año igual le cae uno, mira por dónde!!!

Por cierto que para 2012 que no se me olvide hablarle: de Urdangarines varios, estereotipos de belleza nada naturales, el papel de la Monarquía (¿?) y la gestión del dinero público.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

Dioses, demonios y otras leyes


Tengo dos jefes: uno vendió hace tiempo su alma al Diablo (el olor a azufre, eso sí, nos llega a todos) y el otro no es que crea en Dios es que él es Dios (una deidad que exige sacrificios de sudor y sangre). Y ahí andamos toda la plantilla en un Purgatorio permanente. Y que conste que yo les tengo cariño (debo padecer el Síndrome de Estocolmo o algo así)

De acuerdo que la papeleta nacional no ayuda a nada ni a nadie y los empresarios no son una excepción. No hace falta que el gobierno recorte nuestros derechos y facilite a los empresarios despidos, reducciones de salarios y lindeces varias.

Ahí van las nuevas leyes de mi empresa:
(Impuestas en un momento de enajenación mental –espero que transitoria- por mis jefes, Satán y Lucifer):

-          Nuevos horarios: entras a las 9 pero no sabrás a qué hora sales.
-          No se pagarán bajo ningún concepto horas extras (aunque te tires un mes saliendo a las 12 de la noche).
-          La prioridad del empleado debe ser su trabajo y las necesidades de la empresa: se acabó la vida privada de lunes a viernes (y los fines de semana ya veremos que para eso tenemos todos Blackberry –buenísimas oye-).
-          Se prohíbe ser madre porque afecta al buen funcionamiento de la empresa (¿Nos pondrán anticonceptivos en el agua o un tapón en…?)  Si alguna tiene ‘tal capricho’ tiene toda la libertad del mundo para irse (jajajaja).
-          Una mujer que acaba de ser madre deja de ser operativa/creativa/proactiva para la empresa que decidirá qué lugar ocupará a su vuelta, ¿auxiliar de mantenimiento?, si es que antes no se ha ido libremente, claro.
-          Si estás de baja, salvo que sea un caso de vida o muerte, se debe ir a trabajar. Y si es de vida o muerte al menos estar operativo (hasta que te mueras, obvio).
-          No se puede comer en la oficina que luego huele. No habrá cheques restaurante, ni tiempo para salir a comer. (Pues eso que de lunes a viernes no se come y punto, además no nos vendrá mal que algunas se nos está poniendo un culo enorme con tantas horas sentadas delante del ordenador).
-          Si se engorda más de cinco kilos en un año, es falta grave: si tú te descuidas, descuidarás a la empresa y a tus clientes.
-          A los 40 años una mujer deja de ser ‘operativa’ para la empresa (¡Coño! Me queda menos de 2 años)

Y aunque parezca mentira no trabajo en un burdel ni tampoco sin papeles (con todos mis respetos para aquellos que lo sufren)

Hoy acaban de anunciar que Rajoy presentará a los representantes de los sindicatos y la patronal su nuevo modelo de reforma laboral que será ‘duro’. ¡Me parto y me mondo!!!

jueves, 24 de noviembre de 2011

Ley de Murphy y otros infortunios




Crónica de una semana catastrófica:

Sábado 19 – 10:00h- Marido (el mío) con aspiradora en mano. No funciona (la aspiradora). Aspiradora nueva al canto.

Sábado 19 – 23:00h- Lavavajillas hace aguas. Susto y agua pero nada que lamentar.

Domingo 20 – 09:30h- Cortocircuito en la campana extractora. No funciona. Técnico al canto (cuando tenga a bien pasarse, claro)

Domingo 20 – 22:30h- Soraya Saez de Santamaría dándolo todo y recién parida en la sede del PP. Manda cojones.

Lunes 21 – 20:00h- Acaba de fallecer la Olla express (llevaba 16 años conmigo y era buenísima y carísima)

Lunes 21 -23:50h- Sospechas de que aquí no ha terminado todo… No pego ojo

Martes 22 – 09:00h- Reunión con mis jefes. Temas a tratar: baja maternal, vacaciones, reducción de jornada y personal. Me vuelven las jaquecas, lo veo todo borroso.

Martes 22 -17:00h- Reunión general en la agencia, nos quitan los 22 días laborables de vacaciones y nos quedamos con 30 naturales y sin posibilidad de hacer puentes (osea 15 en enero/febrero y las otras ¿en agosto?)

Miércoles 23- 09:00h-  La nueva me hace la pelota indecentemente. Otros me castigan con su indiferencia por la pérdida de vacaciones. Me llega el C.V. de una súper directiva de La Sexta (había colaborado con ella en un pasado no tan lejano), lleva en el paro 8 meses. Me como un palmera inmensa de chocolate.

Miércoles 23 -20:30h- En casa. Me entrego a una copa de vino al más puro estilo Suellen y respiro hondo. Se funde un alógeno de la cocina (menos mal que hay 3)

Miércoles 23 -20:56h- Perra (mascota) y marido (el de la aspiradora) llegan del veterinario. Hay que operarla con urgencia por un bulto/quiste/alien en el lomo (y vamos a operación por año). De lejos suena el eco de los informativos: la prima está fatal.Me bebo otra copa de vino.

Hoy: mientras escribo el post, me río (bastante histérica, la verdad) porque mañana podría ser peor.


(Y que conste que he hecho un gran esfuerzo por no plasmar todos los tacos y barbaridades que se me agolpan en la boca. Si no fuera porque hoy curro hasta las mil (jajaja) igual hasta vomitaba)

Ésta va por ustedes!! 


domingo, 20 de noviembre de 2011

Domingo de reflexión, lentejas y votos

Mientras cocino unas lentejitas a fuego lento, escucho a Sabina y escribo este post. Todo en la cocina, donde hoy fluyen aromas de la abuela e ideas, a ritmo de poesía urbana. Hoy se vota en España.

Voy a votar, pero por no abstenerme. Le toque a quien le toque las medidas para salir de la crisis van a ser anti populares: recortes sociales, privatizaciones y subida de impuestos. Y lo peor de todo es que no queda otra. Hemos vivido durante muchos años en una burbuja y no sólo inmobiliaria, una burbuja de mundo privilegiado, de sociedad del bienestar pero con las connotaciones de ser españoles, porque cada día sigo pensando que aunque desterramos del fondo de armario los faralaes, peinetas y mantillas... no nos hemos deshecho de aquello de la picaresca y el chascarrillo. Ha sido tal el uso y el abuso, la incosciencia de gobernantes y ciudadanos  que creo imposible que nada vuelva a ser como era antes (y como estoy en un tono positivo, espero que nos convierta, al menos, en una sociedad mejor y menos jeta).

Y es que hay más parados que nunca y también, ¡y ojo! no en la mayoría de los casos pero sí en los suficientes, hay también abuso de sus prestaciones ('porque mejor cobrar el desempleo que currar por menos... y bueno ya saldrá algo')

Y  la Seguridad Social está bajo mínimos pero para no estarlo después de cómo hemos abusado: de echar el rato en el médico, 'de bien' de recetas por si acaso, de bajas injustificadas... Y de tantas cosas innecesarias.

Y las hipotécas y los bancos pero también los ciudadanos inconscientes y rozando la oligofrenia. Porque digo yo que no hace falta que un banco te diga que con un sueldo de mil eurista, no puedes pedir una hipoteca por 200.000€ a 40 años, tener dos hijos y a la señora en casa (es sólo un ejemplo). Pero durante años nos hemos liado la manta a la cabeza y pa'lante.  De esos barros vienen estos lodos. Y ya sabemos que la banca nunca pierde.

Y como este mil casos de usos y abusos que a todos nos vienen al recuerdo.

Nos hemos  emborrachado de bienestar, de comodidad porque aquí en España nos gusta trabajar más bien lo justo, seguimos aplicando y customizando la picaresca del Lazarillo de Tormes. Y son más los casos de cigarras que de hormigas. Y los gobernantes y no excluyo a ninguno han sido el nuevo Quijote del S.XXI.

 En lugar de delirios de ruina hemos sufrido delirios de grandeza colectiva y lo peor de todo es que ningún mandatario ha puesto freno a esto, todo lo contrario. El poder cría megalomaniacos (me acabo de inventar un término) que se creen estar por encima del bien y del mal y que sufren de estupidez crónica y degenerativa.

Voy a darle una vuelta a las lentejas que con tanta reflexión se me pegan!!

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Instinto de supervivencia

¿Qué es lo que hace que sigamos hacia delante? ¿Qué es lo que nos empuja a levantarnos una y otra vez? ¿De dónde salen las fuerzas cuando no se tiene casi ni aliento?

Hace doce días la perrita Yorkshire de una compañera se perdió en un monte de la sierra de Madrid. Doce días, un Yorkshire de poco más de un kilo, ha llovido, a merced de los coches y de otros animales... Nada a favor, pobre animal. La angustia inmensa por la pérdida y por el no saber se reflejaba en mi compañera. La entiendo perfectamente. El lunes sin saber por qué mientras hablaba con ella sobre el tema, le dije: 'Va a aparecer'. No sé qué me pasó, las palabras brotaron de mi boca sin más (no tipo la pitonisa Lola o Anne Germain) brotaron con seguridad, ella me miró, abrió mucho los ojos. Quería creer en mis palabras (y yo también). Hoy me acaba de llamar, la perra ha aparecido. No ha sido un milagro (cada día creo menos en ellos), ha sido el instinto de supervivencia de un mico peludo de un kilo. Se ha escondido en el monte cerca de un riachuelo y por el día iba a una zona de senderismo por donde van bastantes perros a pasear con sus dueños. La gente la ha reconocido por los avisos pegados y han llamado a su dueña. Hoy ya la tienen con ellos, deshidratada, magullada y asustada.Y esta, que se sepa, es la segunda vez que salva la vida porque la perra es recogida...

Y esto viene al caso porque no es que quiera ser una Yorkshire, que no; ni tampoco porque crea que he desarrollado algún tipo de poder de percepción extra sensorial (de todas formas mañana compro un cupón por si acaso). Esto viene porque a pesar de que es mejor nacer con estrella que estrellado, hay un instinto animal, primario, básico que nos da la fuerza para seguir, un instinto que va íntimamente ligado a la esperanza y que nos mantiene vivos, sólo hay que buscarlo: todos somos más fuertes de lo que nos creemos.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Un momento para sentirse bien...

Un paseo por una zona arbolada (en otoño es un espectáculo el cambio de color de las hojas)
Ir un domingo a primera hora al Retiro (o al campo), vuelves como nueva
El aire frío en la cara después de 10 ó 12 horas de trabajo
El olor a tierra mojada y el de la hierba también
Una infusión calentita o un café mientras no haces nada
Mirar por la ventana de casa mientras llueve
¡Una sopa!
Un abrazo a tiempo
El olor a incienso o a una vela
Hacer el bichobola bajo alguna manta un domingo entero y sin quitarse el pijama
Una ducha o baño con música y una copita de vino
Unas risas y unas lágrimas
Ver una peli antigua un sábado por la noche
Un ratito de lectura agradable
El chocolate negro
Una maratón de Sexo en Nueva York (la serie…)
Hacer yoga o estiramientos en casa como se pueda
El olor a bollito recién horneado
Una sesión de belleza casera (mascarillas, depilación, cremitas, música y un par de horas libres)
Cocinar con tiempo y mucho cariño
Disfrutar de una buena copa de vino
Parar, cerrar los ojos y respirar
Y dormirme pensando en cómo me gasto una herencia o la loteria, eso me relaja mucho.


Conclusiones: el vino sale más de una vez (no ayuda pero alegra) y por lo demás estoy mucho más positiva y más ñoña!! 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Todo pasa


Todo pasa en la vida, lo bueno y lo malo (afortunadamente). Desde que uno ‘ejerce de adulto’ parece como si se encadenasen ‘los marrones’, algunos incluso se prolongan más de lo debido. Cuando no es un problema es otro. Las cosas buenas saben a poco y la tranquilidad se convierte en uno de los bienes más preciados. Me decía un amigo: “por muy larga y oscura que sea la noche, siempre vuelve amanecer”. También es cierto que lo que no acaba contigo te hace más fuerte o al menos te aporta una experiencia (aunque para ser sincera prefiero aprender de otra manera).

Todo esto viene al caso, porque mientras me lo permitan las fuerzas (y los planetas…) voy a intentar tomarme todo más tranquilamente, con filosofía y algo más de optimismo. No me pondré grandes objetivos ni tan a largo plazo, sólo día a día y como mucho semana a semana. Evidentemente me seguiré indignando por miles de cosas, pero eso es inevitable, sino no sería yo.

Así de positiva estoy hoy!!! Será que me ha sentado de maravilla irme de puente… o que hoy por fin he recibido una buena noticia que estaba esperando hace mucho tiempo. Las cosas buenas por pequeñas que sean siempre hay que celebrarlas (aunque sea con un gritito interior o con un post).